domingo, mayo 19, 2019
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Un libro encantador sobre las memorias de la infancia en el campo de principios del siglo 20.

Lidia Esther Avenali es la autora de un libro que, si bien es autoreferencial, describe con riqueza de detalles la infancia de aquellos moradores de los campos de la región. La historia comienza en 1900 con el nacimiento de su padre, Humberto, en la Italia que se embarcó a hacer la «América». Tras un viaje que duró un mes «en tercera clase y sin ver la luz del día», cuenta la escritora, su familia se estableció en medio de la vida rural de principios de siglo.

En una entrevista concedida al programa Es Ramallo! que se emite de lunes a viernes a las 8:30 en Estación NBA (FM 88.9) comentó que en aquellos años convivían los vehículos de tracción a sangre y los primeros automóviles: «Muchas veces mi papá me llevaba en el sulky con un anotador para llevar la cuenta de las bolsas de maíz que llevábamos a la ciudad. Si no iba yo, le tocaba a uno de mis hermanos. Era toda una aventura», relató.

La familia Avenali transitó diferentes momentos, comenzando por trabajar la tierra, luego alquilar un campo con peones y más tarde; su padre decidió volcarse a la herrería y la carpintería: «Como los hijos de los habitantes de El Cruce no podíamos acceder a una escuela, todos nuestros padres decidieron contratar a uno para que nos enseñe. Era un gran hombre y nos explicó cómo leer y escribir. Ninguno sabía hacerlo», cuenta en uno de sus capítulos.

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Mientras uno recorre las diferentes anécdotas, puede reconstruir parte del ADN de Ramallo y los pueblos de la región, como La Emilia, donde se celebraban carnavales muy esperados; o cómo era el traslado de una madre a punto de dar a luz en el Hospital San Felipe nicoleño; o los trayectos que unían a las casas de familia con los almacenes de ramos generales; los inviernos de torta fritas y guitarreada, la bandera de arpillera izada para llamar a los peones para almorzar.

Este delicioso relato cuenta -apenas- con 50 páginas y tiene material fotográfico de la época, como una en la que parejas de novios posan en la puerta de la Parroquia San Francisco Javier, con sus muros sin revocar y los «tortolitos» vestidos para la ocasión.

Una cita imperdible con la historia. Nuestra historia. Disponible en Macondo Libros, San Francisco Javier 1051, Ramallo.

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