Sociedad

La realidad que nadie quiere ver: La condenan por ser Carballo

Hace tiempo que veía  como la gente suele comprometerse a través de cadenas solidarias, donde solicitan ayuda para algunas familias que están pasando situaciones críticas de necesidades varias y observaba como, la mayoría de los vecinos ramallesnes enseguida se solidarizaban y aportaban su “grano de arena”.

Inmediatamente se me vino a la mente la situación de ella. “Una mujer, madre y persona” que parece cargar con el “Estigma Carballo”. Marcela Carballo una joven madre que por ser “Carballo”, no puede recibir el mismo trato que el resto. Debe agachar la cabeza, tragar saliva y seguir como si nada hubiera pasado porque no es una vecina más, una persona como el resto, es “Carballo” y por eso la sociedad la condena.

En una entrevista realizada por esta redacción, charlamos con Marcela Carballo, una vecina que a diario debe enfrentarse a esta sociedad hipócrita.

La entrevista empezó así: ¿Qué es lo que se siente al tener el apellido Carballo? “Es lo pero que me podría haber pasado. Te preguntan el nombre y cunado decís que sos Carballo ya están todos para juzgarte. He ido a  pedir trabajo a todos lados y por el apellido no me toman. Hasta a mis hijos los juzgan por mi apellido, no te das una idea de lo que tengo que pasar siempre.

Dos semanas estuve yendo al hospital para que atiendan a mi bebe y las pediatras no me querían atender. Había tres pediatras y ninguna quiso atenderme la bebe por no tenían ganas, y no era hora para atenderla. Había ido a las 8:30 de la mañana, estuve hasta las 12hs esperando y me fui sin conseguir que al menos un médico clínico me la viera, fui a la guardia y a hablar con el director que me dijo que iba a decirle que me la atendieran pero para esa hora ya se habían ido todas las pediatras y en la guardia no había ninguna. Y si el medico clínico que está de guardia me la ve y le da una medicación que no es correcta y eso le provoca alguna complicación a la nena ¿Quién se hace responsable?, el médico y yo no quería ponerlo en ese compromiso porque tras que me hacia el favor de verla lo pongo en semejante compromiso, cuando a mi bebe debía atenderla un pediatra.

“Agradezco a las pocas personas que confiaron en mí. Si no hubiera tenido el apoyo de esas personas, te soy sincera, hoy estaría muerta. Me hubiera matado, porque no soportaría estar sola sufriendo con todo. Tuve muchos intentos de suicidio, pero gracias a Dios sigo acá”, así comenzó el relato de la joven.

Marcela relato también como en la escuela sus hijos sufren las burlas y discriminaciones por ser Carballo a tal punto que hay niños que dicen: “no me junto con vos porque capaz me violas, como todos los Carballo”, o simplemente ver como de treinta chicos que hay en un salón solo una niña se acerca a una de sus hijas, al escuchar esto la pregunta lógica fue ¿Qué hacen los docentes? y nuevamente la respuesta fue “NADA”.

Hablamos de igualdad de derechos, de solidaridad, generosidad y demás valores, pero a la hora de practicar esto, la mayoría responde con indiferencia y discriminación, todo por ser “Carballo”.

 

 





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