miércoles, diciembre 4, 2019
Opinión

#PadresPresentes Adueñándose de los momentos (*)

Cuando la noticia de ser padre aún está por digerirse llegan los famosos spoilers de la paternidad. Las voces de cientos de personas con buenas intenciones se amontonan tratando de anticipar lo que supuestamente vas a sentir cuando tu heredero sea algo más tangible que “lo que hay adentro de una panza”.

Hay frases hermosas como “te va a cambiar la vida” (spoiler del spoiler: nunca vas a dimensionar lo que significa hasta que te pase), otras que no lo son tanto como “olvídate de la intimidad con tu mujer por dos años” y la más nefasta que es “tu hijo no te va a registrar hasta los 5 años. Es de su mamá hasta entonces y no importa el sexo. Es así”.

Pero los Padres Presentes Desesperados tenemos el antídoto para este mal que parece inevitable: aprehender momentos exclusivos con nuestras extensiones humanas.

Hay muchas opciones: ser la primera persona a que cambie su pañal. Hecho histórico si los hay. Ser el primer ser humano que vea al despertar (para eso tenés que saltar de la cama al primer llanto y ganarle de mano al pecho materno) o el último antes de soñar. En este último caso, hay quienes llegan a especializarse en técnicas de sueño para bebés. Si bien es cierto que la batalla contra los senos lactantes es injusta y desproporcionada y todo parece ser una derrota anunciada, las madres se relajan pensando que la guerra está ganada y ¡esa es tu oportunidad! Tenés al menos 6 meses para perfeccionar técnicas hasta que llega el fin de la licencia, el surgimiento de tu mejor aliado (la mamadera) y tu gran chance de chapear: “dejá que conmigo se duerme más rápido”.

Las madres contraatacan ofreciendo sus curvas y atractivas «lolas» pero vos ya sos todo un profesional y terminás ganando ese lugar.

Otra es el baño. Momento cumbre de descubrimiento del cuerpo, del agua y la espuma. Hay padres que se imponen un horario para darle certezas a sus hijos y otros que atan la actividad a lo sucedido en el día. Cualquiera sea la norma, ¡el baño es lo tuyo!

Tal vez al principio creas que a tu hijo no le agrada mucho, pero con el paso del tiempo, le encantará y ahí estás vos para cosechar ese lugar tuyo, sólo tuyo, que tu hijo recordara por siempre.

¿Más opciones? La recorrida a la plaza, la ida al jardín, jugar a la pelota, ver fútbol, darle de comer.

No te pierdas de demostrarte que podés hacerlo y de romper con los augurios. Y cuando estén solos y te quiera llamar, seguramente va a decir Papá antes que Mamá. Esa es una victoria más resonante que ganar la Champions League.

(*) por Matías Rosa, co-autor del blog PadresPresentesDesesperados.wordpress.com





Luciana Quiroga, la joven de Pérez Millán que sufrió un grave accidente en la Ruta…