Opinión

Opinión: «El Estado en tiempos de crisis»




Lejos de ahondar en conceptos teóricos y sociológicos, nacen estas palabras a modo de reflexión subjetiva en medio de una cuarentena histórica que marca un quiebre en la modalidad de relacionarnos y  en las economías familiares de aquellos trabajadores autónomos y marginados de la formalidad laboral.

Hace pocos días se cumplió un mes del aislamiento sanitario decretado por el Presidente. Alberto Fernández medida celebrada por la mayoría  del arco político, debido a que por el momento ha dado resultados positivos. Las Resoluciones dictadas por el Ministerio de Salud Nacional, luego  de haberle cambiado el status y pasado a Secretaria  durante el Gobierno de M. Macri, se encuentra cumpliendo un rol fundamental  priorizando  la salud por encima de la economía, pero sin desproteger a los sectores más postergados .Asimismo se tomaron medidas  que favorecieron  a monotributistas, Pymes, Asignaciones Familiares ,se prorrogaron los pagos de créditos, se suspendieron cortes en servicios básicos, se congelaron tarifas y se implementó el IFE(Ingreso Familiar de Emergencia), etc. Políticas que favorecen a la mayoría de las y los ciudadanos/as, penetrando hasta en los últimos intersticios de la trama social.

Observamos en el marco de la Pandemia la revalorización del ESTADO como ente articulador, como nexo y garante de los derechos adquiridos por  luchas  gremiales,  de instituciones, de organizaciones sociales y barriales, de hombres y mujeres que supieron llevar adelante reclamos históricos para ser reconocidos como ciudadanos, con responsabilidades y obligaciones .Es  deber moral  nombrar a aquellos que aún siguen peleando para que el ESTADO reconozca el pedido de las mal llamadas minorías (ej.: Aborto, cultivo medicinal). Así como el Estado debe reconocer  derechos también  es el momento de pensarlo a la inversa, donde la ciudadanía declarase la importancia que tiene lo público, tan desvalorizado por parte de algunos  sectores patronales,  políticos, formadores  de opinión, comunicadores y empresarios. Esa  mirada divisoria del medio pelo argentino está  instalada como consecuencia de una lucha mediática, solventada por grandes intereses, por los mismos que en estos días reducen los salarios de los trabajadores para realizar un marketing  Pandémico  mediante donaciones sanitarias.

Pareciera que en el imaginario social aquello que beneficia a los sectores más desprotegidos y proviene de lo público, es contraproducente y ataca a la “cultura laboral”, sentencian  los del buen vivir, los creyentes de la “Meritocracia” , esa cultura laboral que puede estar viciada de aprovechamientos y desigualdades, donde faltan los elementos de trabajo, no existen aportes ni prestaciones médicas y donde se rebaja el salario .El salario no debe ser la variable de ajuste  en esta situación de emergencia ,ni en ninguna otra, porque lesiona los derechos laborales . Pero hay que trabajar porque el trabajo dignifica. Estos críticos de la moralidad no soportarían las desigualdades que atraviesa un trabajador que esta fuera de todo régimen laboral. Aquí aparecen las pequeñas mezquindades sobre la protección de los bienes propios, de aquellos que creen haber adquirido lo material de forma solitaria .Allí nace la necedad de situarse en la grieta que fomentan determinados  medios de comunicación y que también  reflejan  el egoísmo y la apatía.

El presente nos demuestra como sociedad la vitalidad y necesidad de tener un Estado presente que no solo aparezca en los momentos críticos de un Municipio, Provincia o Nación, sino que ejerza su autoridad democrática para aumentar las posibilidades igualitarias en los distintos ejes socioeconómicos, culturales, sanitarios, deportivos, etc.  Reconocer las deficiencias estatales es una deuda presente, en vías de agilizar los procesos administrativos, modernizar las técnicas laborales en las diferentes áreas estatales, para acercarse a las necesidades prioritarias de los vecinos. Para ello será primordial que quienes estén al frente de organismos gubernamentales realicen un esfuerzo por demostrar un plan de acción claro no desde lo discursivo sino a través de procesos pragmáticos  en base a resultados de lo planificado .Las políticas estatales deben servir a la ciudadanía, a las instituciones intermedias, porque ellas son la esencia  de la relación directa con la comunidad  y fundamentalmente con los más vulnerables. Es el momento de repensar a los sujetos con lazos de solidaridad y justicia social.

Es  obligación de los funcionarios salir de la  grieta moral  y elevar la calidad  de las instituciones  consensuando el verdadero diálogo para que las diferencias sean constructivas.  Los tiempos de accionar cambian de forma rápida e inexplicable. Está en nosotros participar de la historia y dejar una huella  o ver como la historia nos pasa por al lado.

Agustín Tassano

Secretario de Bloque – TODOS RAMALLO

DNI: 33791319





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