Opinión

Guionistas, Productores, Directores y Actores de su propia película




Cambiemos llegó al poder profesando que un gobierno que había garantizado el crecimiento del país durante 10 años consecutivos, incrementando el poder adquisitivo de su población hasta lo más alto de toda América Latina y reduciendo los índices de desigualdad a lo más bajo de su historia; constituía una red de corrupción digna de un largometraje de Hollywood.

De esta manera, y con la clara complicidad de los medios masivos de comunicación y parte del Poder Judicial, transcurrieron 4 años en dónde se trasladaban tribunales completos a la Patagonia a desenterrar supuestos containers repletos de dólares; se buscaba en el Memorándum con Irán (quizás la herramienta más importante hasta el momento que podía llegar a aportar un manto de claridad sobre la causa AMIA) votado y sancionado por el Poder Legislativo, la insólita figura de Traición a la Patria; se encarcelaba opositores con simples fotocopias de supuestos cuadernos donde un chofer anotaba las coimas que miembros de la primera línea del gobierno les mandaba a cobrar; se denunciaban abiertamente en programas televisivos supuestas injerencias de la ex- presidenta en el poder judicial; y otra batería de acusaciones que finalmente nunca pudieron ser probadas.

Claro, mientras tanto, el entonces Presidente endeudaba el país por los próximos 100 años, en una suma récord no solo para la Argentina, sino para el mundo entero por alrededor de 100.000.000.000 de dólares; al mismo tiempo que legalizaba la fuga de capitales que alcanzó los 86.000.000.000 de  dólares y permitía por decreto el blanqueo de capitales (básicamente legalizar la plata en negro, que nunca pagó impuestos ni se sabe de dónde provenía) de sus familiares y amigos y de sus ministros; devaluaba la moneda un 700%; abría las importaciones, destruyendo alrededor de 25.000 pymes y cerca de 250.000 puestos de trabajo formales; privatizaba empresas de servicios estratégicos esenciales otorgándole la concesión a amigos y socios garantizándoles tarifas dolarizadas mientras bajaba salarios y jubilaciones; enviaba las reservas de Oro del Banco Central nada menos que a Inglaterra; apretaba jueces y sometía las decisiones económicas y políticas del país a manos del FMI.

Pero, aparentemente, eso no fue todo.

Recientemente salió a la luz, la utilización de la Agencia Federal de Inteligencia para el espionaje de un vasto número de dirigentes políticos, sociales, sindicales, empresarios y familiares, en lo que constituye la mayor red de espionaje ilegal de la historia Argentina. De esta manera, se aceitaba el armado de causas judiciales garantizando el adoctrinamiento de propios y la persecución deliberada de ajenos.

Así fue como se supo que el Intendente (MC) Mauro Poletti, integraba la lista de los espiados por Juntos por el Cambio. Pero, ¿Por qué espiar a un Intendente de una localidad de poco más de 40 mil habitantes? Simple, por pensar distinto. De esta forma, la coalición gobernante se garantizaba una ventaja estratégica sobre el entónces jefe comunal y la posibilidad de truncarle todo potencial proyecto de crecimiento que tuviera para su localidad, además de posicionar al candidato propio, Gustavo Perié.

Con estas nuevas cartas sobre la mesa, ya no suenan tan proféticas las denuncias formuladas en reiteradas ocasiones por Poletti respecto al desplante organizado por la entónces gobernadora María Eugenia Vidal y el hoy Intendente, Gustavo Perié, a los inversores Rusos para boicotear la llegada del Puerto Multipropósito. Una inversión multimillonaria que hubiera constituido un hito en la historia de la ciudad y dado un claro giro de timón a la gestión Poletti, supliendo con creces la necesidad de puestos de trabajo genuinos, el déficit habitacional (con terrenos fiscales en cantidad producto de la Plusvalía Urbana), la caída del consumo dentro de la localidad, convirtiendo a Ramallo en un Paraíso, en medio de la caótica economía Macrista.

Asimismo, nos lleva a cuestionarnos, nuevamente, el resultado de una elección por demás de ajustada, y con planteos de nulidad debido a claros incumplimientos legales por parte de las fuerzas de seguridad nacionales abocadas al comicio que votaron para la categoría Intendente, siendo de otras provincias, en un claro, intencionado y deliberado acto de violación a las normas imperantes.

Finalmente, a la luz de los hechos, el relato de Cambiemos de los 12 años de kirchnerismo, constituía el guionado y la ejecución de su propio plan de gobierno.

Por el Frente de Todos Ramallo.





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