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"Solos en la madrugada". Las decisiones a oscuras.




Después de 16 años, un Intendente Justicialista volverá a abrir las sesiones ordinarias del Honorable Concejo Deliberante. Y nos adelantándonos a su trabajo, volvemos a plantear un viejo reclamo: El adelanto de las sesiones a un horario razonable, durante el día, sea de mañana o de tarde. Una nueva decisión mostraría un cambio, un gesto de apertura y transparencia para con los vecinos de todo el partido, hasta hoy imposibilitados de asistir u oír los debates de sus representantes, dado el actual horario nocturno.

 La sesión pospuesta para el próximo martes 29 de marzo, tal vez sea la última extraordinaria antes que el 1 de abril, el nuevo intendente deje inaugurada, con su primer discurso oficial, la etapa de trabajo permanente de los ediles de Ramallo. El horario viene siendo poco apropiado y debería ser cambiado. Aunque no sea de mañana como en otras ciudades, todavía quedan horarios a los que bien podrían  trasladar las sesiones públicas del Cuerpo Deliberativo, sea a las 14, las 16 o a las 18 horas.  En vistas hacia la comunidad, es una necesidad el cambio de horario, y de hecho ha sido planteado por varios concejales que han reclamado un adelantamiento del horario durante  mucho tiempo, pero nunca fueron escuchados, y no contaban con mayoría propia. Pero esto cambió. Este cambio es su responsabilidad y no dependen de nada ni de nadie más que de los mismos ediles.

Solos en la madrugada.

La conclusión siempre pareció ser obvia, insistir en un horario donde solo se podía concluir que buscaban hacer las roscas políticas fuera del alcance de la luz pública, escondiéndose en horarios que eran imposible que la gente de trabajo, común y corriente, puedan escucharlos debatir.   En los actuales horarios nocturnos es también muy difícil para los medios trasladar a la audiencia la discusión de las iniciativas que deben resolver los concejales. Sin contar además, que el traslado de lo que se discutió, a través de un parte sintético y frio con los resultados finales, esconde lisa y llanamente el debate.

No pueden esperar que la gente se interese y asista a las sesiones de noche y en horarios inciertos, poco puntuales y muy tarde.  Seguir con el tradicional horario nocturno, debatiendo a las 22, 23 o aún más tarde,  es garantizarse un ámbito de oscuridad, de espaldas a los vecinos. Debatir de noche es garantizar un refugio seguro para que nadie conozca realmente como se mueven los hilos de las decisiones.  Sesionar cuando la gente está cenando o incluso acostando sus hijos, es una decisión contraria a la apertura que deben tener hacia la comunidad.

Al día de hoy, la comunidad no conoce a sus representantes. Los dedos de una mano sobran para contar a los concejales que la gente conoce, por su perfil alto y aparición constante en los medios. La mayoría pasaron sin pena ni gloria, cobrando dietas jugosas, sin haber pronunciado palabras, y sin que la gente tenga el más minimo registro de quienes fueron concejales. La población ignora e ignoró quienes son y que piensan los que toman decisiones sobre su salud, sus bolsillos, y sobre todos los temas importantes que los afectan directamente. Mientras sigan debatiendo a escondidas, esto no cambiará.

No mas debates “a escondidas”

Decimos con toda claridad  que vienen sesionando “a escondidas de la gente” ya que es una decisión voluntaria ponerse de acuerdo en debatir al mediodía o a las cinco de la tarde, el lugar de hacerlo las once de la noche. Y acá no hay cuestiones de trabajo particulares ni otras excusas viables que puedan tenerse en cuenta para evitar implementar este cambio, imprescindible para la transparencia de un cuerpo deliberativo, si quiere estar a la altura de las circunstancias y de los vecinos que les prestaron su confianza.    

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