Actualidad

No nos pongamos fachos




Ramallo en los últimos tiempos dejó  de ser el pueblo de puertas abiertas que era para transformarse en una ciudad en la que desde noviembre del 2014 se vienen sucediendo hechos que involucran a sujetos armados que irrumpen y rompen la paz de un hogar y de la comunidad. De hecho, una gran cantidad de vecinos movilizados y cansados presionaron al poder político local y a la policía para que tomen cartas en el asunto y esto fue lo que pasó. En las últimas semanas el personal policial esclareció varios hechos de inseguridad, recuperó elementos sustraídos y detuvo a los presuntos autores. La pregunta que se desprende es ¿Por qué la policía tuvo que esperar el reclamo popular para hacer lo que no hacía antes? ¿Por qué el poder político ramallense actuó bajo presión para gestionar cuando hacía meses ya que Ramallo era tierra de nadie?

 

Esas son preguntas que se responden por sí solas sin embargo una pregunta que comienza a instalarse en la comunidad por medio de comunicadores irresponsables es ¿porqué la policía los detiene y la justicia en lugar de dejarlos adentro los larga? La pregunta además de ser mal intencionada, es superficial ya que presupone que todo aquel ciudadano que es detenido por la policía es un delincuente y nos es así “ante los ojos de la ley todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario” y está bien que así sea, a nadie le gustaría que lo lleven preso y lo dejen adentro de la cárcel sin tener las pruebas suficientes. Por otra parte, esos comunicadores y esos vecinos que repiten como loros esa pregunta que más que un interrogante parece una excusa de la policía para no trabajar ¿creen que la solución a la inseguridad es apresar a todo aquel individuo cuya cara nos resulte sospechosa?

 Es cierto que hay ciertos personajes que resultan ser los presuntos autores de los delitos y que no es la primera vez que son detenidos por hechos similares, sin embargo, no se debe perder de vista que la mano dura, la ciudad militarizada y las cárceles llenas que muchos piden a gritos no es otra cosa que atacar la consecuencia. En realidad lo que deberíamos pedir a gritos los ramallenses y lo comunicadores sociales es que el poder político municipal, provincial y nacional ataque las causas para que los jóvenes que hoy son detenidos y los que van por el mismo camino visibilicen que hay otras opciones en lugar de delinquir.

 

¿Por qué en lugar de pedir policías y jóvenes encarcelados no exigimos a la dirigencia política que prevea las condiciones para que todos los chicos ramallenses tengan acceso a una vida digna, a la cultura y a la educación en lugar de estar expuestos a los vicios ofrecidos en muchos casos por aquellos que los estigmatizan?

 

 

fuente: lectores de RamalloInforma





Don`t copy text!