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No era necesario…

Este martes el calor fue el anzuelo para que un jubilado de 75 años fuera presa fácil para dos sujetos que se le metieron a la casa, lo golpearon, le gatillaron dos veces en la cabeza, lo cortaron con un cuchillo y le sustrajeron dinero en efectivo, varios electrodomésticos y alhajas. El hecho se desarrolló en una vivienda ubicada en Joyce y Rivadavia de Villa Ramallo, a pocos metros de la subcomisaria II de aquella localidad y a plena luz del día.

 

El martes pasado el mediodía, 13:30 hs, un abuelo de 75 años que vive solo no tuvo mejor idea que abrir una de las ventanas de la vivienda ubicada en Joyce y Rivadavia de Villa Ramallo para que ingrese un poco de aire y así amenizar el calor que hacía por esas horas. El hombre de apellido Porcel se sentó en el comedor cuando de repente ingresaron dos sujetos  con arma en mano y lo redujeron.

Jose Porcel, el indignado hijo de la víctima, en charla con Franja de Noticias comentó que ni bien entraron “arrancaron los teléfonos, lo ataron de pies y manos con los mismo cables de los teléfonos y ahí se dedicaron a dar vuelta toda la casa, estuvieron casi una hora adentro de la casa, teniéndolo a él reducido trabajaron tranquilos, agarraron todo lo que pudieron agarrar. Lo maltrataron bastante pidiéndole que les diera más plata, él es un jubilado por lo tanto no tenía mucho dinero, menos en esta fecha del mes. Les dio todo lo que tenían, ellos querían más, le pegaron, lo cortaron con un cuchillo, le gatillaron dos veces con un arma y no salieron las balas gracias a Díos”.

El abuelo que vive solo en aquella vivienda se pudo desatar y pidió auxilio por una ventana cuando los sujetos ya se prestaban a sacar el vehículo del anciano de adentro de la casa y sus vecinos llamaron a la policía. Los sujetos, ignorados por la policía aún, saltaron la reja y subieron a un auto que los esperaba afuera.

 

Los hombres tras maltratar al anciano se llevaron alrededor de 500 pesos, una notebook, relojes y un anillo entre otros elementos. La justicia investiga para tratar de dar con los dos sujetos que según testimonios de la victima actuaron a cara descubierta pero no les pudo ver las caras porque  lo pusieron boca abajo y además llevaban puesto gorros y capuchas que les ocultaban las caras. Sin embargo, uno de ellos tendría alrededor de 30 años y el otro sería un adolescente.





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