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Ni escucho, ni explico. La caída de Santalla

La sordera y miopía que causan las reelecciones en las autoridades. Santalla, no vio la realidad, aun cuando se lo gritaban los opositores, se lo advertimos algunos medios de comunicación no adictos, se lo manifestaron los vecinos y hasta los propios. Minimizo durante todo su mandato cuestiones de salud a las que nunca le prestó atención, aun a pesar de los gritos que le llegaban del boca a boca, provenientes del hospital o de las salitas.

En 2012 presentó un nuevo y pomposo plan de prevención que nunca existió, junto al nuevo administrador. Le sacudieron una emergencia sanitaria desde el H.C.D.  y no entendió el mensaje.  Le gritaron que la inseguridad molesta y atormenta a decenas de vecinos que se molestaron en movilizarse. Le gritaron que la droga aumenta. Y un par de reuniones con vecinos no alcanzaron a mostrar si había intenciones serias de resolver el problema. 

Sostener a Urquiza en inaceptables circunstancias, sostener un numeroso equipo apagado, sin ideas, sin trabajo, sin la creatividad y la pro acción de los primeros tiempos (entra tantos otros errores), tuvieron un costo, y el Santallismo lo pagó con la perdida de la administracion local en manos de la oposición, aun cuando todas demás instancias, nacionales y provinciales, fueron ganadas por el frente cambiemos,  en el que se rechazó exclusivamente la gestión de Santalla.

Si  bien hay muchas explicaciones para la conducta de 2000 votantes que cambiaron el rumbo electoral de Ramallo, una de ellas es que si hubo trabajo de los funcionarios políticos del Santallismo, como dicen, no se vieron o no se supieron mostrar a la gente. La percepción fue que duermen desde hace años, salvo excepciones. No alcanza un semáforo nuevo ni los cordones pintados a ultimo momento. No alcanzan 2 luces, un par de obras públicas de cosmética urbana a última hora. La gente que piensa el voto viene observando más allá de los últimos 6 meses que es donde los políticos creen que se “definen” las elecciones. ¿que hizo Lienart, Secretario de Obras Publicas durante 2014?: nadie sabe, nadie contesta.  ¿Qué vecino conoce con claridad “que es” y “que ventajas” tiene en plan GIRSU -horror de comunicación de la gestión anterior-. Si el proyecto es o fue tan bueno, una camioneta nueva ploteada que anda por la ciudad como remis, y un relleno sanitario que no se ve porque no está al paso de la gente, no significan nada para los vecinos. Apenas si se puede elogiar la instalación de los contenedores que ordenaron lo respectivo a la basura.

La mala política informativa no es un error menor. 

Suponer que los vecinos con sus problemas, entienden cambios culturales con notas periodísticas hechas con amigos, es un error. Las campañas de concientización  necesarias para cambiar la cultura social son imprescindibles, y solo sirven si se hacen en forma regular y adecuadamente.

Es cierto que se hizo mucho cordón cuneta  y asfalto en la periferia de la zona céntrica, pero se sigue la lógica irritante de hacerlo 4 meses antes de las elecciones donde el vecino siente que le compran la voluntad del voto, y quienes no viven ni pasan por esa nueva zona mejor urbanizada, no se enteran. No es suficiente si no se muestra, si no se informa, si no se pone de manifiesto el esfuerzo que eso significa para el gobierno y para el presupuesto, y que se hace con fondos propios. Estos conceptos deben llegar por todos los medios, a los ciudadanos. Es una obligación del gobierno y si se quiere, hasta es una ventaja para el gobierno que podría reflejarse en las futuras elecciones.

Cuando pasa una maquina haciendo asfalto y o hay funcionarios que caminen el lugar evaluando y escuchando a los vecinos, y se hace 3 meses antes del voto, es percibido como “una joda. Sí señor. Así, no van a comprarme el voto” dijo Maria Emilia en calle Córdoba, a NBA y resume los que piensan muchísimos vecinos.

 

 

 





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