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La vivienda será otra asignatura para Gobernación e Intendentes.




Nación, Provincia y Municipios, están a punto de auto definirse frente al problema habitacional. En no mucho tiempo, veremos quién es quién; quien cumplirá sus promesas y de qué lado se pararan frente al problema cada vez más preocupante del techo propio. Aunque no es el problema que lidera las encuestas, todos conocemos a muchos con problemas para acceder a su casa propia. Bancos de tierras, líneas de créditos, opciones de construcción más económicas y sustentables, son los próximos desafíos ante el cambio inminente en el plan PROCREAR, paralizado desde hace un año. Lo poco que se ve por el momento en materia de solución habitacional urbana, respecto del gobierno nacional, es un retroceso que nada tiene que ver con el desarrollismo social presentado en campaña por el frente Cambiemos.

 

La direccion que ha tomado el gobierno respecto al “procrear” (ver información: https://www.ramalloinforma.com.ar/politica/item/42335-la-casa-propia-estara-cada-vez-mas-lejos-asoma-el-fin-del-procrear.html ) denota un retorno al libre mercado sin regulación, el desamparo de los sectores económicamente activos más limitados, y definitivamente se aleja de la propuesta que llevó a Macri a ganar las elecciones. Esta lógica Macrista parece apuntar más al negocio de los bancos privados que la asistencia a la sociedad en sus problemáticas, por lo menos en lo referido a viviendas.

La iniciativa K, parece tener un horizonte oscuro frente al nuevo gobierno. Para el Macrismo “esos topes en las tasas (14% y 19%) del plan PROCREAR (créditos blandos para vivienda única, con baja tasa, para sectores sin acceso al crédito de la banca privada) están por debajo de la inflación anual, lo que lleva a hacerle perder valor real al fondo” declaró el Gobierno Nacional. Y esto es filosófica y técnicamente cierto, pero debe serlo en la medida que el gobierno de un país decida solucionar las necesidades habitacionales. La nueva cabeza de una de las cajas más grandes del país, el ANSeS, no tiene en cuenta que la misión social que dio nacimiento al “Procrear”, y el rol del gobierno en esto, es precisamente,  bajar las tasas de mercado y hacerlas accesibles y viables a cada vez más argentinos que no pueden resolver su problema habitacional por falta de crédito.

El sector financiero, aun en la peor época, en todos los gobiernos, ha sido el que más dinero ganó, incluso en el gobierno de CFK. Nadie pudo hasta la fecha, ponerle límites a la usura de la banca privada.  Las tasas que proponía el Procrear en de la gestión Kirchnerista tuvieron topes de entre 14 y 19 por ciento anual, según el destino que se le da al dinero y la zona del país, y esto fue básicamente lo que lo hizo exitoso y viable para clase media-baja, que pudo en parte, resolver la situación habitacional de muchas familias con recursos limitados.

Sin crédito subsidiado para vivienda a los sectores de menores recursos, no hay solución.

Esta reorientación a igualar tasas hipotecarias de la Nación con las tabas del mercado, es absurda desde el punto de vista de la ayuda a los sectores que necesitan y podrían acceder a hogares con  bajo costo financiero. La solución únicamente es viable si la cuota mensual les es posible pagar a quienes no tienen sueldos altos. La pretensión de nivelar las tasas del crédito hipotecario del estado con la inflación que dejo el kirchnerismo o con las tasas de mercado,  es una medida de desamparo literal en materia habitacional. Condenará la esperanza de muchos, empujándolos a las pocas opciones que le queden a los argentinos de bajos ingresos (lo que representa a un 65% de la masa de habitantes) a avanzar con la proliferación de barrios de extrema pobreza o directamente a las villas. La otra opción posible para los que no alcanzaran su crédito con tasa de mercado, será el camino del alquiler, y con una demanda en alza, el precio de los alquileres no tendrán otro destino que no sea subir. Esto tampoco ayuda a la meta de bajar la inflación a un digito en 4 años y reducir la pobreza a cero, además de provocar la disminución del impulso en el sector de la construcción.

Por lo que se puede aventurar que quienes puedan invertir en bienes raíces para vivir de rentas, tienen un futuro asegurado al amparo del frente Cambiemos. Pero Cambiemos, no llegó al poder solo con el apoyo de la clase alta o media-alta, sino con una gran cuota de confianza de las clases menos acomodadas, que hoy o en poco tiempo, podrían ser defraudadas, si no hay otros caminos que lleven a la gente con menos posibilidades a tener su techo propio y digno.

Lo que vendrá:

 

Si el Procrear desapareciera como mecanismo de acceso a crédito para vivienda única, abrirá las puertas, casi obligando a las provincias, municipios y privados, a impulsar iniciativas propias que acorten el camino entre la necesidad y la solución, si la nación no resuelve uno de los problemas más graves que tiene el país: la falta de acceso al crédito y el consecuente déficit en la ofertas de opciones habitacionales concretas y viables.

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