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Hecha la ley, hecha la trampa…

 

Parece haber pensado el ejecutivo municipal que,  al no poder conseguir la mayoría en el Honorable Concejo Deliberante para aprobar un proyecto de ordenanza que cerraría la Residencia Universitaria de Ramallo en Rosario, decidió seguir rigiéndose por la vieja ordenanza de 1994. ¿Por qué después de tanta polémica decide dejar de lado su proyecto y los de los bloques opositores para quedarse con una vieja ordenanza que debiera actualizarse?

El jueves 5 de junio finalmente los ediles terminaron con la polémica sobre el destino de la Residencia de Ramallo en Rosario dejando de lado tres proyectos presentados por los distintos bloques que conforman el cuerpo deliberativo para seguir rigiéndose por la ordenanza de 1994 que establecía la creación de dicha casa de estudios.  Todo había comenzado en febrero cuando el ejecutivo elevó un proyecto de ordenanza que tenía como objetivo “universalizar” el fondo educativo y cerrar la casa de Estudios de Ramallo que actualmente alberga a 24 estudiantes. Este proyecto trajo consigo la oposición de gran parte de la sociedad y de los bloques del Frente Para La Victoria, que presentó un proyecto que modificaba la ordenanza de 1994 pero que tenía como objetivo que la residencia siga abierta, y del Frente Renovador que a último momento presentó un proyecto que establecía la autogestión de dicha casa. Finalmente, a principios de este mes luego de mucha polémica y lucha por parte de residentes y familiares de estos, el oficialismo local, que no veía con malos ojos apoyar el proyecto del Frente Renovador, optó por quedarse con la vieja ordenanza de 1994.

¿Por qué tomo esta decisión? En primer lugar, porque no consiguieron la mayoría para aprobar el proyecto que terminaría cerrando la residencia, incluso la edil Jordana Dentone que forma parte del bloque del Frente Progresista Cívico y social pero que desde siempre mantuvo diferencias con las políticas oficialistas se manifestó en contra. La segunda opción del ejecutivo municipal fue el proyecto del Frente Renovador que tenía como objetivo la autogestión de la casa de Ramallo en Rosario pero el Código civil le impedía al municipio ser garante de un contrato de alquiler tal cual lo establecía dicha propuesta. Por último, el proyecto del Frente para La Victoria no seducía al oficialismo local ya que de haberse aprobado el gobierno de Ariel Santalla hubiese estado obligado a alquilar o comprar un inmueble en Rosario para que allí la residencia siguiera funcionando razón por la cual, lo más conveniente era seguir rigiéndose por la vieja ordenanza.

Pero, ¿Por qué le conviene al ejecutivo local la ordenanza de 1994? Le conviene por una cuestión meramente semántica ya que dicha ordenanza “faculta” y no “obliga” al municipio de Ramallo a mantener la Residencia Universitaria abierta, en pocas palabras, con la ordenanza de 1994 la existencia de la casa de estudios luego de octubre, que se vence el contrato de alquiler, depende de la buena voluntad de Ariel Santalla.





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