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El derecho a escuchar los debates de nuestros problemas.

El debate abierto de frente a los vecinos, es una deuda que el HCD tiene para con la gente que los elije y contribuye a pagar sus dietas. Los vecinos tienen el derecho de escuchar argumentar a favor o en contra de las cuestiones que terminan definiendo el futuro de la propia comunidad.

 

Este movimiento del horario a uno más cercano a las posibilidades de ser seguidos vía los medios, por la gente, es una necesidad. Incluso alentaría la posibilidad de que más cantidad de vecinos asistan a las sesiones cuando tengan interés.

Debatir a la mañana o a la tarde, ayudaría a la democracia en su sentido más profundo, ya que la gente no solo podrá oír lo que sucedió a través de las voces y opiniones de los periodistas, sino que podrían oír desde sus trabajos u hogares, a los ediles que los representan. Es por demás de obvio que debatir en horarios en que la gente no está disponible para prestarles atención, simplemente los condena a estar ajenos a las ideas que sostienen y a las políticas que discuten, impidiéndoles conocer quién es quién, y quién hace o dice cada cosa.

Escuchar a los concejales en el momento en que argumentan sus posiciones, en los momentos en que callan, pelean  o se abstienen, es revelador para la comunidad, y es muy diferente a lo que los medios podemos trasladar al día siguiente acerca de lo sucedido en cada debate.

Poder escuchar a los concejales en los casos relevantes, o poder escuchar el silencio de los ediles que llegaron para levantar la mano y cobrar un sueldo, cambiaría la perspectiva de la gente ya que los propios vecinos podrían juzgarlos directamente, y esto debería ser un derecho para todos los ciudadanos.

Sin excusas.

Había una iniciativa de gravar el video de las sesiones para poder ingresar al día siguiente, o cuando la población lo crea necesario, pero tampoco garantiza que la gente ingrese para analizar las conductas, opiniones y temas de debate de los ediles, a través de internet, con el tiempo necesario que esto requiere. A casi nadie le sobra el tiempo.  Lo coherente es el adelantamiento de las sesiones a un horario en que el vecino los pueda seguir mientras realiza otras actividades.

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