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El colmo de la prensa rentada




Sin nadie al timón de una secretaría de prensa, el municipio maneja a su gusto o antojo la difusión que está obligado a dar a la comunidad,  a través de todos los medios de comunicación, haciendo referencia a los  actos de gobierno e información fundamental para los vecinos. Así, no importa demasiado si la información llega o no a la gente, y ni siquiera qué información es la necesaria. Algún personaje gobierno local la maneja como a nivel nacional, como una billetera propia, como premios y castigos. Se paga a grupo de amigos, kiosquitos, y a aduladores crónicos, y en el mejor de los casos, a los periodistas que conocen el arte de no ver lo que suceda para evitar tratar temas complicados para el gobierno. Cuando más alta es la pauta de publicidad, más fácil es crear programas, comunicadores o medios de comunicación rehenes de la verdad oficial.

 

 

Subsecretaría de prensa y cultura.

El actual subsecretario de prensa está absolutamente abocado a su otra subsecretaría a cargo, cultura. No hay nadie que pueda decir que el responsable no sea una de las personas  más comprometidas y trabajadoras con las que cuenta el municipio. El subsecretario de prensa y cultura, Silvio Gaeto, con dedicación casi full time, muy por encima de la carga horaria de cualquier funcionario, todo el día, días hábiles, fines de semana y feriados, en cuanto evento u horario debe estar presente el municipio en actividades que directa o indirectamente tengan que ver con la cultura y a diferencia de cualquier otro funcionario, Gaeto siempre está. Pero respecto a prensa, solo es un intermediario, y solo en algunos casos.

 

 

Ramallo es Miami: el negocio redondo.

Aunque el tema da para cientos de notas, en este caso solo vamos a citar el portal digital ramallociudad.com.ar, que desde hace años pública información absolutamente obsecuente, y claro, como en teoría se lee en varias ciudades, a la vista de este sitio Ramallo parece Miami. Este dinero de publicidad se gasta en un medio de alguien que no es de Ramallo, que no trabaja en Ramallo y que no tienen la más remota idea de lo que sucede en Ramallo, como en las demás ciudades en las que hace el mismo negocio con otros intendentes de la región. Este portal, su encargado, editor, director o dueño (no podemos comprobar su rol) es el mismo titular de otros portales con el mismo nombre pero en otras ciudades cercanas como:  saltociudad.com.arpergaminociudad.com.arberissociudad.com.ar y rojasciudad.com.ar, según informa NIC Argentina (presidencia de la nación).

Quien sea que cobre el cheque de la publicidad del municipio de Ramallo, que se muestra en el sitio más de una vez, embolsa también una factura mensual de cada municipio, sea en blanco o en negro. El negocio cierra mejor aun  pagando muy poco a cualquiera que quiera escribirle desde cada ciudad. Y por supuesto, sin datos, sin residencia ni presencia local, sin oficinas ni impuestos, sin servicios ni contacto con vecinos, y sin trabajar, es muy buen negocio.

En Ramallo han ido cambiando los que escriben para este vocero oficial, pero como no importa el contenido, ni qué ni cómo se escribe lo que se publica, da lo mismo. Éste es uno de los tantos que vive de divulgar cualquier estupidez, como lo hizo la semana pasada. En el sitio de noticias ramallociudad.com.ar podriamos encontrar publicado, sin que al dueño se le mueva un pelo (si es que tiene pelo, ya que nadie lo conoce ni se sabe de dónde es) que  el agua de rio de Ramallo es turquesa, el sol sale de noche, y que el hospital local está la altura del hospital Alemán de Buenos Aires. Mientras a fin de mes se pague la orden de publicidad, podemos encontrar ahí cualquier cosa, menos periodismo a conciencia.

 

Inseguridad 100 por ciento resuelta o prevenida.

Ahora, no estamos evaluando la subsecretaria de seguridad ni su eficacia, eso es materia para una nota basada en datos, no en los deseos del funcionario. Aquí estamos  planteando  que la publicidad que pone el municipio en un sitio de noticias, parece justificar la divulgación de la peor ridiculez. La semana pasada ramallociudad.com.ar publicó una nota que rebasó la tolerancia, por lo menos de los que hacemos radio, escribimos o tratamos de informar con la mayor precisión posible. La nota aseguraba que con el sistema de cámaras actuales, se  previene un 30 % de los delitos y el 70 % restante se esclarece.  …Es difícil hacer una reflexión educada ante semejante delirio, ya que ni la policía, en ningún cargo, se anima a hablar en vivo sobre esta aseveración. Por supuesto, el motivo es no quedar pegados a tal mentira disfrazada de estadística. Diversas fuentes policiales coinciden con lo que nosotros relevamos y divulgamos a diario en nuestra labor informativa, el sistema de cámaras no resuelve, ni aclara, ni muestra, ni previene, ni casos de delitos ni accidentes. Esta es la realidad: en la generalidad el sistema de cámaras no ha servido aun, y si alguna vez sirvió para algo, supongamos un 0,001% de los casos, fue tan intrascendente  que ni siquiera podemos  recordarlo.

 

Los medios de comunicación nunca tenemos la verdad. Quien asegura esto, miente.

A lo sumo, cuando existe conciencia y seriedad, y la  perspectiva que adopta el medio o periodista es desde la buena fe y no desde el negocio económico, podemos acercarnos un poco más o menos, a la realidad. El negocio del periodismo es lícito, aunque se encuentre en las antípodas de la ética. En última instancia es la gente quien decide en su intimidad, a quien cree y a quién no. muchos pueden escuchar un medio por entretenimiento barato, por ejemplo, y creerle a otro medio o periodista. La verdad es de la gente.

 

Abusar y tomar a los vecinos por idiotas.

 

A la hora de hablar de pagos hechos con dineros del pueblo, la responsabilidad de los funcionarios que manejan esta caja debería ser mayor, ya que aun pagándole al  peor divulgador y mercenario de la información, se le debe exigir límites a la hora de exagerar o inventar lo que publica o dice, ya que puede cruzar fácilmente la línea y convertirse en un delincuente, cómplice o estafar a los vecinos con mentiras que pueden volverse contra el propio vecino si las cree. Y lo peor del caso, agravado por el apoyo económico del municipio.

Todo funcionario pueden autoevaluar su rendimiento como el mejor del planeta, incluso compararse con estándares suizos o canadienses, pero ningún periodista está obligado, salvo pago de por medio, a darlo por valido sin hacer observación alguna. Un portal de noticias no puede  pegar en su página cualquier cosa que diga el que paga.  Y quien paga por “buena prensa” no pueda abusar y tomar a los vecinos por idiotas.

 

Opinión. Ramallo Informa.





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