Producción y Desarrollo

COUT: Un viejo, largo muy manoseado debate

Este jueves, el Concejo Deliberante, y más allá de las discusiones que generan las “formas” en las que el HCD lleva adelante, algunas veces, las sanciones de ordenanzas que marcan la vida de los Ramallenses, dió respuesta al fin -en pleno uso de su potestad- de votarlo favorablemente,  luego de negarse a tratarlo o a votarlo en los últimos dos años de la gestión Poletti, resolviendo las observaciones que le habían hecho al COUT aprobado en 2017. 

El organismo que nuclea a los actuales representantes de la comunidad, pretende que se apruebe la zonificación para poder establecer un orden que le permita avanzar a diferentes proyectos productivos y habitacionales que permanecieron detenidos también, desde hace años, aunque desde el HCD destacaron que el progreso de los mismos, de cada proyecto, será sometido a discusiones aparte en el futuro. 

La zonificación, es un viejo anhelo de Ramallo desde 2011, cuando el entonces gobernador bonaerense Daniel Scioli le pidió a los municipios un código de ordenamiento territorial en el cual se decidiera el posible destino de cada parcela. 

Sin orden territorial, Ramallo empezó a desarrollarse luego de la crisis del 2002, favorecido por el contexto económico mundial que benefició a la Argentina, a la vez que nuestro nuestro Partido (especialmente) crecía en inversiones gracias a su ubicación estratégica. Fueron años de bonanza aunque también de intentos de tener un código que no logró su homologación ni en 2011 ni en 2014. 

“Vale aclarar que de ninguna manera, la zonificación implica la posibilidad de no debatir la instalación de las eventuales empresas en cualquier rincón de Ramallo” aseguraron los ediles. 

En 2017, se creía que se lograría, ya que según indican algunos ediles de entonces, la Provincia había supervisado la tarea. Sin embargo, un año después respondió que la homologación final dependía de que se revieran dos observaciones: una en la parcela donde está El Tonelero –que la provincia reclamaba propia- y otra, donde había una medida cautelar por un emprendimiento termal a la vera del Arroyo Las Hermanas. 

En vez de contestar estos dos puntos, se tomó una decisión que dilató aún más la cuestión, agregando unos puntos extra que no tuvieron respuesta de parte del gobierno provincial. 

Desde  el HCD declararon que “En 2019, llegó el último intento, con la denominada Comisión Participativa para el Ordenamiento Territorial que fue vetada por el entonces intendente Mauro David Poletti argumentando que su carácter vinculante hubiera “desvirtuado” la función del concejal impidiendo la discusión y el debate en el seno del cuerpo “transformándose en un mero agente que da despacho a las disposiciones del mencionado COPOT” y “violando el principio constitucional del artículo 22” que indica que el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes.”

Por lo tanto, este jueves se aprobó insistir respondiendo al COUT con un modelo que reivindica la potestad del HCD para zonificar el Partido, más allá de estas dos observaciones que no hacen a la discusión: ni la propiedad de la parcela del Tonelero ni el curso judicial de la cautelar del arroyo invalidan esto. 

Lo que se busca ésta vez es –de una vez por todas- establecer las reglas claras que dejen de frenar los proyectos turísticos, inversiones productivas que generan empleo o incluso el acceso a la vivienda para todos los vecinos. En adelante, llegarán las discusiones de cada proyecto y emplazamiento en particular, lo cual no deja de ser un avance ante el manoseo que sufrió el COUT, los vecinos que dependían de este para la concreción de sus viviendas, o para los muchos emprendimientos que ya hubieran generado cientos de de empleos. 

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