Inicio Perspectivas Hipocresía y cobardía: la política de espalda a la gente

Hipocresía y cobardía: la política de espalda a la gente

El tratamiento del Código de Ordenamiento Urbano y Territorial fue la espina de la gestión de Poletti. Las idas y vueltas en el Concejo Deliberante sembró el terreno para detonar en la derrota electoral del pasado octubre. La oposición jugo a ello y ganó, mientras tanto el oficialismo paga los platos rotos de la herencia santallista.

Todo lo relacionado al COUT viene aparejado de algún escandalo: desde su presentación hace años, su tratamiento, las devoluciones de la provincia y la aprobación final de espaldas a la sociedad, hablan de un tema complejo y difícil donde la política no supo estar a la altura de la discusión.

Este Código, hijo político de Ariel Santalla, termino por explosionar en el gobierno de Poletti. Su cobarde aprobación es testigo de que una vez más la política está al servicio de los empresarios y el capital, y cada vez más lejos de la gente.

El momento es ahora…

La aprobación llega en el momento oportuno: en medio de un concejo que se va y antes de la aprobación del presupuesto local. Allí radica la elección del instante para tratarlo. Sin informar a la sociedad, robándoles la posibilidad del debate.

A la actitud hipócrita de aquellos que se rasgaron las vestiduras posponiendo el tratamiento del proyecto, usando la preocupación de la sociedad para obtener un redito electoral, hay que sumarle la cobarde apertura que tuvieron otros. El Código de Ordenamiento merecía una discusión mayor, a la altura de las circunstancias. El camino de la medianoche fue su destino.

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Cobardía como bandera

Los concejales que con su voto rubricaron este papelón quedaran en la historia como los cobardes que le negaron el debate de cara a la sociedad. Serviles a los intereses de los empresarios y el capital, tejieron una votación de espalda a sus representados, alimentando el descreimiento que hace tiempo sufre el Consejo.

Ricardo Gorostiza, como presidente del Bloque oficialista, y Rómulo Desposito, presidente del Bloque Cambiemos, no fueron los únicos responsables. También alzaron sus manos, sin ponerse colorados, otros ediles.

Votaron este escando concejales que no se les conoce la voz, que solo asisten por un jugoso sueldo y aprueban porque así se lo indican. Llegan desde el banco de suplentes y toman decisiones que les quedan grande: por obediencia y cobardía deciden sobre el futuro de todos los vecinos de Ramallo.

Por el lado de la oposición, fueron varios los concejales que hicieron lo posible para que el costo lo pague Poletti. Dejando sin quorum varias sesiones, dilatando la discusión y degastando al oficialismo, lograron su doble objetivo: desligarse de culpas y aprobar el COUT.

Comentarios

  1. miguel angel reynoso

    Jueves 7 diciembre, 2017 en 18:42

    consulto que va a pasar ahora con las aguas termales el puerto las inversiones que supuestamente llegaban a Ramallo porque es todo raro el gobierno no clarifica las cosas los ambientalistas tampoco me gustaría tener algo claro de ustedes que son periodistas gracias

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