Inicio La Región y la Provincia Trabaja de moza, encontró un millón de pesos y los devolvió

Trabaja de moza, encontró un millón de pesos y los devolvió

San Pedro- La particular historia la protagonizó la moza de un bar céntrico que encontró el bolso olvidado por un cliente. Buscó al propietario pero no lo encontró. Horas después el cliente retornó y se llevó el bolso. A cambio recibió un… “Que dios te bendiga”.

 

Cada mesa de bar guarda un sinfín de anécdotas e historias diarias, pero lo sucedido a Eleonora Detto es digno de contar, pues si bien ella no era de la idea de que esto trascendiera, se supo, y hoy lo acontecido supera todo lo imaginable.

El hecho ocurrió en el bar Bohemia, en el centro de la ciudad, y tuvo como protagonistas a la joven moza y un cliente que pasaba sus días en San Pedro adonde había llegado para concretar la compra de una maquina en Expoagro.

 “Trabajo en una casa de té y fue un matrimonio que almorzó, y tras varios minutos se levantaron y me pagaron en la barra. Hablamos un poco, me contaron qué hacían en San Pedro, que venían a hacer un negocio y se fueron”, contó Eleonora Detto en el aire de FM Génesis.

 “Voy a la mesa para acomodarla y me encuentro que habían quedado un bolso grande y otro chiquito. Lo abro para localizar al dueño y me encontré con un sobre que tenía mucha plata, decía el monto y cheques en blanco. Había una billetera de donde saqué los datos, me puse a buscar en google la empresa en la que trabajaba y así ubicaba al hombre, calculo que debe ser desesperante que te pase eso”.

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“Me fui hasta el hotel que está en la esquina del bar y ahí no estaban, recorrí todos los hoteles y no lo encontré por ninguna parte, pensé que me iba a tener que llevar los bolsos a mi casa… era terrible”, contó Detto.

“Eso fue como a las dos de la tarde y esta gente recién volvió como a las cinco y media de la tarde. Cuando lo vi entrar al hombre lo abrasé, creo que el bolso tenía unos remedios y buscaba el bolso chiquito, creo que del otro bolso no sabía que se lo había olvidado”.

“No eran dólares, eran pesos. El hombre me abrazó también, me agradeció, me dijo “que dios te bendiga” y se fue. Uno se tiene que poner en la piel del otro, nunca se me cruzó por la cabeza quedarme con los bolsos, ni loca, como tampoco buscar una recompensa”, confesó la trabajadora.

Fuente: San Pedro Informa

  • La Región

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