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Remisses: entre la falta de control y los abusos

El servicio público de remisses en Ramallo deja mucho que desear. La falta de controles, tarifas irrisorias y la mala calidad del servicio se han vuelto quejas constantes de quienes utilizan este medio de transporte.

La responsabilidad es compartida, por un lado la falta de controles y regulaciones por parte del estado, y por otro la calidad del servicio que brindan las agencias habilitadas, donde las demoras, tarifas, higiene y trato con el pasajero son las quejas más comunes.

La ordenanza que regula el servicio data del 2010, desde esa fecha no se ha legislado sobre el tema. El texto del artículo establece una serie de requisitos para cumplimentar y obtener la habilitación, pero pocas unidades lo cumplen. Además es el Concejo Deliberante quien debe establecer el cuadro tarifario, aun continua vigente el aprobado en 2010, pero está muy lejos de los costos que hoy se cobra.

Demoras y precios

Conseguir un remiss durante la noche o fines de semana es casi una odisea. La mayoría de las agencias de remisses no cuentan con la cantidad de móviles para la demanda. Durante los fines de semana, conseguir un auto en el horario nocturno (de mayor demanda) es una tarea difícil. Esperar entre una o dos horas, con suerte, es la más común cuando se solicita un auto.

El servicio público de remisses lejos está de cumplir la ordenanza que los regula. Según el texto de la norma N° 4031/10, del 23 de noviembre de 2010, las agencias de remisses deben contar con una cantidad de autos no menor a 6 vehículos y funcionar todos los días (hábiles, sábados, domingos y feriados) un mínimo de 18 horas. Nada de esto se cumple.

Las tarifas serán establecidas por el Concejo Deliberante, quien deberá regular los valores en base al radio urbano, kilómetro recorrido, tiempo de espera y paradas. La ultima legislación del cuadro de tarifas data de noviembre de 2010, en la Ordenanza N° 4032/10. Allí establece que un viaje dentro del radio urbano debería costar un mínimo de $7 y un máximo de $8.

Precios totalmente desajustados a la realidad. Pero las agencias, ante la falta de regulación, abusan del bolsillo del pasajero. Por ejemplo, un viaje de Ramallo a Villa Ramallo puede costar entre 80 y 150 pesos. Actualmente un viaje dentro de la misma localidad no baja de $50 el recorrido. Un abuso sistemático al pasajero.

Falta de controles

La Ordenanza N° 4031/10, del 23 de noviembre de 2010, regula el servicio público de remisses en Ramallo. El texto organiza los requisitos que se deben cumplir para habilitar una agencia o un vehículo para este fin.

La Municipalidad de Ramallo es quien autoriza y habilita la creación de agencias de remisses. Éstas deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Contar con una cantidad no menor de 6 autos con licencias;
  • Funcionar todos los días hábiles, como así también sábados, domingos y feriados con un mínimo de 18 horas de servicio por auto;
  • Los vehículos deberán contar con una licencia y habilitación otorgada por el municipio;
  • Los autos afectados no deberán tener más de 10 años de antigüedad;
  • Tener la verificación técnica al día, seguro vigente y medidas de seguridad;
  • No podrán tener vidrios polarizados las unidades habilitadas;
  • Los choferes deberán exhibir una tarjeta al pasajero donde informe nombre y apellido, numero de documento, registro de conducir y foto;
  • Todo vehículo deberá llevar adherida una oblea con el número de habilitación municipal y año de la licencia.
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Además cada vez que se pida un coche, la operadora deberá consignar al cliente el nombre del chofer, modelo y color del auto y tiempo de demora. También las agencias tienen la obligación de informar el costo del recorrido y exhibir una tabla con las tarifas vigentes.

La ultima legislación sobre el servicio de remisses data del año pasado, cuando el concejal Roberto Borselli presento un proyecto pidiendo la “clara identificación de los vehículos para el servicio de remisse”. En su iniciativa, Borselli pedía que los vehículos tengan en sus puertas laterales delanteras un “logo identificatorio” con el número de habilitación y año correspondiente a la licencia.

La norma fue aprobada por unanimidad en el Concejo, dando un plazo de 90 días para su colocación. Aun hoy ningún auto tiene esta inscripción.

Tarifas: falta de reglas, robo al bolsillo

Según el artículo 25 de la Ordenanza N° 4031/10, “el Concejo Deliberante pobra establecer mediante ordenanza las tarifas que se deban percibir por la prestación del servicio público de remisses”, teniendo en cuenta la propuesta que hagan las agencias habilitadas, y solo estarán vigentes al día posterior de promulgada la ordenanza.

La última, y única, ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante que regula las tarifas es del año 2010. Es la Ordenanza N° 4032/10, que establece los costos tarifarios según el radio urbano, kilómetro recorrido, tiempo de espera y parada.

Según esta ordenanza, el cuadro tarifario estaría establecido de la siguiente manera:

  • Por radio urbano: un mínimo de $7 y un máximo de $8
  • Por kilómetro: un máximo de $1,20
  • Por espera: por hora $20
  • Por parada: $1,50

Ninguna agencia de remisse aplica este cuadro. Lo obsoleta de la norma hace que las tarifas se regulen según el ánimo de la agencia o el chofer de ocasión, que cobra lo que le parece según el cliente. Por eso un viaje local no baja de los $50, según la hora, el barrio o la cara del pasajero.

Deuda pendiente

El Concejo Deliberante una vez más opera desde el desinterés de la envergadura que lo embiste. No regula, no legisla y no se preocupa por la seguridad de los pasajeros que usan este servicio. Su incompetencia demuestra la falta de compromiso con los vecinos de Ramallo.

Es deber del Concejo establecer el cuadro tarifario y ajustarlo periódicamente, como lo hace con el servicio de colectivos.

Por su parte, el Ejecutivo debe agudizar los controles para mejorar el servicio. No solo haciendo cumplir las ordenanzas vigentes, sino velar por las condiciones en las que viajan los usuarios de este servicio. Además de cumplir con sus obligaciones.

Por último, apelar a la transparencia de las agencias de remisses, que cumplen un papel fundamental en el transporte público, pero que lejos están de ofrecer un servicio de calidad.

Comentarios

  1. Jose

    Lunes 28 agosto, 2017 en 22:46

    https://www.google.com.ar/search?q=irrisoria&ie=utf-8&oe=utf-8&client=firefox-b-ab&gfe_rd=cr&ei=NMekWaCCLamB8QfigIHwDQ

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