Inicio Interés General Los dueños del club Paraná vuelven a ser los socios y sus familias

Los dueños del club Paraná vuelven a ser los socios y sus familias

La comisión del Club Paraná, que termina su mandato el próximo sábado, asegura que lo mas difícil ya esta hecho, y tras un replanteo interno general, se cuestionó seriamente “¿que es el club?”, “¿de quien es?”, “¿para quien debe trabajar?”,  y en última instancia “¿que fines debe perseguir el club Paraná de Ramallo” en estos tiempos que corren?.

Los sucesivos debates concluyeron en que, luego de décadas de falta de iniciativas y propuestas orientadas a los jóvenes, el club se auto excluyo de la comunidad, y quedo al margen toda actividad socio-deportiva, salvo alguna excepción. Lo que el club vino brindando fue una oferta muy pobre para una institución con tanto potencial a cargo de las sucesivas comisiones directivas, como son los tres predios con todas las comodidades: la sede social; el camping costero con salón de fiestas, piletas y baños internos y externos; el campo de deportes con cocina y baños (solo usado para futbol infantil) en el barrio Laguna Paiva; además del gran gimnasio principal y las diferentes dependencias internas y áreas complementarias inutilizadas.

El nuevo horizonte de Paraná: la comunidad, las nuevas generaciones y sus familias

La respuesta no tardo en decantar: se debe trabajar para la comunidad, para las nuevas generaciones y para las familias.  Lo único que puede hacer grande una institución es el sentido de pertenencia y en ese sentido, hay que comenzar a construir desde cero, ya que la mayoría de los socios con niños o vitalicios.

Por dónde empezar fue una difícil decisión. La realidad es que el mundo y las costumbres cambiaron, y el Club Parana no se adaptó. Las demandas de la sociedad cambiaron y Paraná solo oferto espacio a algún deporte que lo necesesitara, sin involucrarse más allá de Baby futbol.

El club sostuvo en forma incuestionable la tradición de la sala de juego, que continuó aceptando fumadores, expendio de alcohol (a veces sin límites), y juego no siempre llevado adelante en condiciones legales, por decirlo en buenos términos, como únicas y principales ofertas a la comunidad.

La comisión saliente decidió ajustar el rumbo y llevo adelante una reestructuración de la sede del club, devolviéndole la característica de gran salón, reorientada a devolverle la vida con cenas shows familiares, y eventos para socios como fiestas de cumpleaños o casamiento, además de la oferta habitual de comidas rápidas. Tras el recambio de conserje se unió el salón y quedo al descubierto el área que se venía usando para jugadores, que escondía fumadores, socios y no socios, que se refugiaban sin ser vistos en el marco de protección que ofrece un club social, un derecho otorgado por la tradición y la poca firmeza para revertir este escenario, más que por la conveniencia del club de cara a la comunidad y a la mayoría de los socios que no asistieron jamás a la sala de juegos.

La limpieza resistida

Aun sabiendo que cambiar la imagen del club llevaría años, resistencia y obstáculos de todo tipo, la tarea se realizó, y la “cantina” fue despejada de áreas cerradas a la vista del público, fue prohibido el juego de cualquier tipo por dinero, se eliminaron las previas de los sábados a puerta cerrada y sin controles (fuente de todo tipo de especulaciones incomprobables, a cerca del consumo de sustancias prohibidas y alcohol a menores);  se prohibió el ingreso y permanencia de personas alcoholizadas, y se terminó con los sectores de encuentros a escondidas en zonas ocultas al público.

El salón de la sede volvió casi a su origen, quedando  la barra a la vista de todos como el salón casi completo.  Esto fue muy resistido por sectores ligados al juego clandestino, producto de la destrucción del ámbito seguro que el club les brindaba.

El club se mantuvo abierto en forma permanente (salvando excepciones) después de las 17:30 hs, a fin que los tradicionales socios continúen con su ritual del  vermut sobre las últimas horas del día, en el salón principal.

Devolución del club a los socios y sus familias:

Aunque el funcionamiento de la sede aún dista mucho de los deseos de la comisión que impulso el cambio, lo peor ya está realizado.  Ya se han realizado encuentros deportivos, encuentros de peñas  que habían continuado acercándose al club, encuentros literarios con concentración de escritores de todo el país, talleres de celiaquía y de diabetes dirigidos por profesionales municipales y de san Nicolás invitados por el club,  y recitales musicales entre otras varias actividades.

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Y ya se realizan cenas show, bailes familiares con niños, y sin ningún tipo de problema y con la colaboración de la fuerza pública.

También se han realizado los dos primeros  eventos (casamientos) con gran éxito, carta fundamental para empezar  difundir el nuevo destino del gran salón de Mitre y Belgrano, a disposición de los socios, los q accederán  a realizar fiestas especificas nocturnas por un alquiler mínimo. Los socios también cuentan con la posibilidad, en forma gratuita, de la realización de cumpleaños de niños en horarios de tarde.

Este beneficio para socios se extiende a las fiestas de día en el camping o en el salón Finisterre,  y sin cargo. Estos son parte de los beneficios que se les devolvieron a los verederos dueños del club: los socios.

El camping de Paraná también volvió a los socios

El camping del club Paraná, hace casi una década  que permanecía con las relaciones interrumpidas entre el dueño, el club y el conserje, sin ningún tipo de beneficios para el socio. 

Un acuerdo llevado adelante por la comisión directiva logro cerrar un nuevo contrato conveniente para ambas partes, y fruto de ello, los socios pueden ingresar sin cargo al camping  de Paraná, además  de acceder a las piletas en temporada de verano con casi un 50% del costo de la temporada o el día, para quienes no son socios.

También cuentan con la posibilidad de la utilización del salón, de noche con alquiler bonificado,  y de día sin cargo.

El camping fue reconstruido y está en prefectas condiciones después de la inundación, con más zonas de césped, de árboles y de mesas con media sombra (puestas a nuevo),  proveeduría y parrillas.

Viabilidad limitada a prácticamente nada 

El club Parana de Ramallo inició hace dos años la búsqueda de un camino diferente.  Consultados sobre los resultados de la gestión  2015-2017, las autoridades expresaron su satisfacción por el importante nivel de logros que han recuperado en muchos aspectos básicos e imprescindibles del club, tanto en lo deportivo, como en lo social y en las instalaciones.

El saneamiento de las finanzas del club ya había sido puesto en orden por las dos anteriores comisiones directivas, pero  la inviabilidad económica para ampliar la oferta deportiva, social, cultural, etc.,  era un problema sin un horizonte claro, pero aun así se logró avanzar.

A pesar de tener uno de los frentes más grandes en una de las tres o 4 esquinas más importantes de Ramallo, y con locales propios, el club era viable solo para subsistir, pero no podía realizar ningún tipo de ofertas deportivas, salvo las tradicionales, donde la institución prestaba el gimnasio y salones internos a 3 disciplinas: taekwondo, patín artístico y boxeo.

El club si venía sosteniendo aunque con cada vez menos personas involucradas, la mantención del futbol infantil en el barrio Laguna Paiva.  Ahí, el Club tiene emplazado su cancha y campo de deportes.

Paraná vuelve a ser sede de deportes

 

El trabajo llevado adelante por la profesora Rosa Frías, y las adecuaciones de instalaciones permitieron incrementar la oferta de NUEVAS ACTIVIDADES DEPORTIVAS:

  • Hándbol adultos y Mini hándbol
  • Mini vóley y Vóley adulto
  • Básquet para adultos
  • Tenis para niños
  • Tenis de mesa (ping pong)
  • Danza
  • Ritmos
  • Folclore para niños discapacitados (siendo la primera vez que la escuela 501 lleva una actividad fuera de los límites del colegio).
  • Natación en el club Social Ramallo, a través de un convenio (interclubes) donde los socios de parana tiene su propio sector de pileta y profesor a cargo de Parana
  • Colonia de verano en el turno mañana, con profesores del club, en el camping Parana.
  • Multidisciplinas para niños y adultos
  • Judo
  • Aikiro

Y las tradicionales:

  • Futbol infantil
  • patín artístico
  • taekwondo
  • boxeo
  • Gimnasio de con aparatos (privado en planta alta)

 

Todas las actividades se hacen a precios extremadamente bajos, y hay decenas de niños becados, los que se espera ampliar en el futuro. Pero son posibles gracias al riesgo que asumió la comisión para encarar las soluciones de fondo en varias áreas de las instalaciones, como a la decisión de llevarlas adelante hasta su concreción.

Según nos cuentan, esto es solo el principio de una gran tarea de recuperación, que completaremos en una nota del día de mañana.

Redacción Ramallo informa

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